Se apagaron las luces para los feriantes

Han cambiado el bullicio de las aglomeraciones por el de sus cinco hijos, metidos en casa desde hace dos meses y medio. La luz de las atracciones por la del frigorífico que los pequeños visitan a todas horas, roto estos días y que a duras penas han podido reponer. Y los tiques de sus hinchables, por los recibos que tienen que devolver por no poder pagar. Continúa leyendo Se apagaron las luces para los feriantes

En memoria de Amparo Gadea

La farmacia era su vida. Amparo Gadea era una trabajadora incansable que, a un año de jubilarse, seguía formándose en todo lo relativo a la botica. «Se sentía muy afortunada por poder dedicarse a un trabajo que le gustaba tanto». Habla Marta Vaquerizo, su hija, que ha seguido los pasos profesionales de sus padres. Continúa leyendo En memoria de Amparo Gadea