La sociedad que no amaba a las madres

Mi vuelta al cole ha sido peculiar. Acabo de reincorporarme a mi trabajo (desde el que les escribo) después de casi dos años cuidando de mis cachorros (cachorros, por una crianza mamífera, con contacto, calor y leche, entre otros fluidos corporales que quien críe conoce). En este tiempo he confirmado que la sociedad no ama a las madres. Gustamos porque somos consumidoras, hacemos la compra y ajustamos los presupuestos familiares, trabajemos fuera de casa o no. Pero nuestras necesidades y las de nuestros hijos son obviadas sistemáticamente. Continúa leyendo La sociedad que no amaba a las madres